Desde hace muchos años como buena aysenina me veo obligada a transitarlo y siempre me sorprende, es más es el camino que ha marcado mi vida.
Lo conocí camino de tierra, que pasaba por una hermosa cascada, uno se detenía bajo el Queque Inglés a tomar algo, reponer fuerzas para seguir y empezaban esos grandes troncos negros sembrados a la vera del camino en unas pampas escualidas fieles testigo del paso del fuego y de la tenacidad de los primeros colonos.
De mi primer viaje por los años 64 no recuerdo mucho, en Aysén vendían muñecas lindas en una tienda y de Coyahique, era una cría a la que le llamaron la atención las bombachas y preguntaba de donde salia esa vestimenta tan extraña con que la gente andaba vestida (bombachas, pierneras y boinas).
Un pueblo cuesta arriba y abajo entre montañas, una casa con cosas muy extrañas traidas de Alemania donde no eran alemanes y las historias de las primeras clases en Coyaique en la pizarra de una botillería y todo lejos, lejos, muy lejos.
Llegar allá significaba 12 hrs en alguno de los barquitos de la Empresa Marítima del Estado ya fuera Calbuco, Capitán Alcazar, Rio Baker o el Quellón, el que estaba de turno en la Ruta Cordillera sí era recibido el barco y si no esperar el tramite y desembarcar.
Desembarcar en Chacabuco, tomar el bus, siempre en caminos de tierra donde no era extraño bajarse a empujar la micro para llegar a Puerto Aysén, cruzar el rio en balsa y ver el agua entre les tablones para llegar a la capital y para Coyaique, el otro pueblo con cara de ciudad, otro tanto. Para el sur era leyenda.
Ya el 73 siendo una lola, me toco seguido volver a recorrerlo, con el cambio de la capital mi padre tuvo que trasladarse y empezó a cambiar, se desplazo el polo, del mar al interior y cambio el enfasis en el desarrollo.
Seguía haciendo el viaje en los mismos barcos con innovaciones que sólo representaban utilidades mayores a la empresa, se incorporaron butacas y asientos de plástico,se aumento el número de pasajeros y su asinamiento en verano, se aumento la frecuencia, año corrido una vez por semana pero nunca faltaba el mate y el truco. Cuando tenía suerte lo hacia directo de la isla a Aysén, en un día, entrando por el estuario río arriba.
Disfrute en esos años de un privilegio extraordinario, navegar los canales al lado del Capitán de la Divina Wensel Novi, otro gringo chiflado por Aysén, conocedor de cuanto recoveco hay en la región y de muchos más, todos viejos lobos de mar. Compartiamos la alegría del viaje y de la compañia, el tesoro de los ayseninos.
El tramo Chacabuco -Aysén tenía buses, de los Stange, en Aysén había donde parar*si se llegaba después de la partida del bus y arriba, a Coyahique.
No me preguntes por algún recuerdo de Chacabuco, los viajes eran tan pesados a pesar de la juventud que sólo querías llegar, tenias que seguir y después de los canales era feo ese tramo.
Después de la parada en Aysén, ya se cruzaba el puente, seguían esos valles mallinosos, seguidos de los verdes para llegar a los cordilleranos, todos con su belleza y vida propia, algunas casa y restos del gran incendio con esos grandes troncos negros, algunos convertidos en cercos de palo partido, todo muy desolado como esperando por vida nueva. Tomaban cuerpo las pampas a la orilla del camino. Era triste esa pasada ya que contrastaba con otras donde el verde intenso y los grandes coigües te decían, así era antes.
Esta fue la primera llamada de atención que nos hizo la tierra con el uso del fuego y sus consecuencias.
Hoy casi no quedan troncos viejos, algunos restos por Mañiguales, el resto se ha vuelto un lindo bosque de coigües nuevos todos creciendo parejitos que se encaraman por las rocas pero que nos muestra la obra humana y el tiempo que se demora la tierra en recuperarse. Para los que hemos visto este cambio sobran las ecologías e ideas; tenemos frente a nuestros ojos la fragilidad de nuestra tierra, la vulnerabilidad de nuestros bosques y la necesidad de mantenerlos si queremos que nuestros hijos los conozcan. Así de simple
El tiempo corre en su contra, y su explotación, dinero que paso como ellos, dejo un rastro de pobreza pues la gente que hizo ese trabajo hoy esta condenada a la indigencia pues gasto su vida y energía a construir algo que esta siendo presa del olvido: LA POBLACIÓN DE AYSEN
Pocos han conservado la tierra que se tranza hoy en la plaza de Coyahique y, si salimos de la promesa de los campos que se muestran del camino aún es mayor el contraste.
Su gente se habitúo al trabajo duro, al rigor de la naturaleza y a una vida precaria donde "parar la olla" era lo primordial y donde la madre tierra proveía el alimento necesario. No había casa sin huerta, gallinas y gansos. Hoy los pueblos le exigen más y más a sus pobladores y su trabajo vale cada día menos, lo que fue su fuerza es su debilidad, se quedaron sin "educación", no acumularon nada, si había tanto y los afuerinos osea el cambio del mundo los esta matando de viejos y de soledad. Algunos ya no tienen con quien tomar mate, todos van corriendo, y los hijos que salen no vuelven.
Esperemos que nuestra gente tenga las mismas oportunidades de los coigües y los patagones podamos crecer tranquilos a nuestro ritmo, que para nuestros hijos la tierra vuelva a ser su casa y la naturaleza restablezca los equilibrios ya que de la codicia humana poco se puede esperar.
viernes, 30 de marzo de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
AYSÉN
Ayer soñé y fue tan cruel el sueño que me estremeció al punto de querer espantarlo al compartirlo.
Volvía a casa y para ello pasaba por lo que quedaba de mi hacienda, dos borregas paridas pasadas de agua a las que estrujaba las crías para secarlas un poco. Estaban encerradas y se conservaban porque eran usadas para tirar de algo ( ya le digo, era un sueño )
Si lo veo como empresario, deje 6 ovejas a media, con comida y cuidados, y encuentro 2 borregas paridas (hijas de las ovejas) y me miran con cara fea porque las retiro para llevármelas al campo.
Así son las crianzas en Aysen.
Me vine hace 9 años con una oferta de trabajo, el dueño del campo sólo querían que no le robaran.
No le he robado ni un centavo, le he cuidado sus animales como nadie lo habría hecho pero no he podido vencer al tiempo y los he visto morir o han muerto en mis brazos sin poder evitarlo.
Los que he comprado los he encontrado muertos y los terneros simplemente han desaparecido, sólo han sobrevivido 2 hembras que han reemplazado a la que encontré a mi llegada hijas de la Muñeca.
Nunca cumplió con la paga, yo me quede con lo que dijo la patrona: "si quieres quedarte puedes hacerlo pero yo no tengo con que pagarte" y me quedé.
La patrona es mi madre y esta tierra mi hogar y puedo decir que mi hacienda es la esperanza de que las borregas de mi sueño sean algún día el sueño de alguno de mis hijos.
Esto es Aysén
Volvía a casa y para ello pasaba por lo que quedaba de mi hacienda, dos borregas paridas pasadas de agua a las que estrujaba las crías para secarlas un poco. Estaban encerradas y se conservaban porque eran usadas para tirar de algo ( ya le digo, era un sueño )
Si lo veo como empresario, deje 6 ovejas a media, con comida y cuidados, y encuentro 2 borregas paridas (hijas de las ovejas) y me miran con cara fea porque las retiro para llevármelas al campo.
Así son las crianzas en Aysen.
Me vine hace 9 años con una oferta de trabajo, el dueño del campo sólo querían que no le robaran.
No le he robado ni un centavo, le he cuidado sus animales como nadie lo habría hecho pero no he podido vencer al tiempo y los he visto morir o han muerto en mis brazos sin poder evitarlo.
Los que he comprado los he encontrado muertos y los terneros simplemente han desaparecido, sólo han sobrevivido 2 hembras que han reemplazado a la que encontré a mi llegada hijas de la Muñeca.
Nunca cumplió con la paga, yo me quede con lo que dijo la patrona: "si quieres quedarte puedes hacerlo pero yo no tengo con que pagarte" y me quedé.
La patrona es mi madre y esta tierra mi hogar y puedo decir que mi hacienda es la esperanza de que las borregas de mi sueño sean algún día el sueño de alguno de mis hijos.
Esto es Aysén
viernes, 10 de febrero de 2012
CUANDO LA VIDA TE LLAMA
Hacer vida de ermitaño cuidando de esta tierra no te exime de tus responsabilidades cuando la salud te pasa la cuenta, así que debes salir y no hay reemplazos.
Cuando los hijos están en riesgo vital, debes asumir tus otros roles independientemente de su edad, debes abandonar tu puesto y tampoco hay reemplazo.
Pero encontrar esto a mi regreso fue devastador, más aún cuando los responsables son de tu familia.
Esto refleja mejor que ningún discurso la política permanente usada en Aysén, la del "LIMÓN", estruja y vota; y el mayor drama de la región es que no hay quién quiera seguir la obra de los mayores donde la única realidad es trabajo, esfuerzo, trabajo y más esfuerzo en una total soledad por no decir ostracismo si no se quiere seguir con la costumbre.
Mis primeros años fueron de recoger basura, quemarla ,reciclarla o sacarla hasta sus centros de acopio (latas y botellas), peleando con medio mundo y haciendo el papelón con el saco en cada viaje. Pero vasto que tuviese que salir y todo vuelve a cero cuando la batalla estaba controlada, no ganada ya que restos de cordeles plásticos y bolsas no dejan de llegar a la playa.
Y lo más doloroso es cuando tu propia hija, a esa que le enseñaste a recoger los plásticos y basura te dice "que tanto, si todos lo hacen y si no es nuestra gente son otros, si total si no, son otros los que te roban y los que te destruyen tus cosas" ,y esta es la cultura de la costa y de nuestro Chile, es así y hay que asumirlo.
Y que ridículo te suenan las normas ISO en la Industria Salmonera cuando se vulneran de esta forma traspasando las labores indeseadas a los contratistas que se empeñan en crecer sacrificando costos para mantenerse en el negocio y poder sobrevivir y se ríen en tu cara cuando quieres hacer un negocio sustentable cuidando del medio ambiento.
Parece que te dijeran: Dejate de tonteras eso es para los turista y para las h... como tu.
Cuando los hijos están en riesgo vital, debes asumir tus otros roles independientemente de su edad, debes abandonar tu puesto y tampoco hay reemplazo.
Pero encontrar esto a mi regreso fue devastador, más aún cuando los responsables son de tu familia.
Esto refleja mejor que ningún discurso la política permanente usada en Aysén, la del "LIMÓN", estruja y vota; y el mayor drama de la región es que no hay quién quiera seguir la obra de los mayores donde la única realidad es trabajo, esfuerzo, trabajo y más esfuerzo en una total soledad por no decir ostracismo si no se quiere seguir con la costumbre.
Mis primeros años fueron de recoger basura, quemarla ,reciclarla o sacarla hasta sus centros de acopio (latas y botellas), peleando con medio mundo y haciendo el papelón con el saco en cada viaje. Pero vasto que tuviese que salir y todo vuelve a cero cuando la batalla estaba controlada, no ganada ya que restos de cordeles plásticos y bolsas no dejan de llegar a la playa.
Y lo más doloroso es cuando tu propia hija, a esa que le enseñaste a recoger los plásticos y basura te dice "que tanto, si todos lo hacen y si no es nuestra gente son otros, si total si no, son otros los que te roban y los que te destruyen tus cosas" ,y esta es la cultura de la costa y de nuestro Chile, es así y hay que asumirlo.
Y que ridículo te suenan las normas ISO en la Industria Salmonera cuando se vulneran de esta forma traspasando las labores indeseadas a los contratistas que se empeñan en crecer sacrificando costos para mantenerse en el negocio y poder sobrevivir y se ríen en tu cara cuando quieres hacer un negocio sustentable cuidando del medio ambiento.
Parece que te dijeran: Dejate de tonteras eso es para los turista y para las h... como tu.
sábado, 24 de septiembre de 2011
El último rincon
Estas surgían al recorren algunos refugios de la naturaleza en Cisnes, uno de ellos un verdadero santuario fue abatido por el implacable progreso dejando nos sin su tesoro ya que presentaba un muestrario bastante completo de nuestra flora en medio del pueblo.
En el los árboles nativos estaban recién conformándose, fueron raleados ?, pero la variedad del soto bosque simplemente cortada de cuajo en aras de progreso y la civilización.
Qué progreso y civilización en que se elimina todo lo nuestro sin enseñar a los chicos a maravillarse con el trabajo que hace la vida por sobrevivir enseñando sus nombres, propiedades,usos y fisonomías.
Sólo nos queda esperar que la primavera de nuevas fuerzas a los calafates, mechais, chauras, nalcas (hay más de una variedad), botellitas y muchas más de las que ignoramos sus nombres.
Sólo debemos conservar lo que la naturaleza nos ofrece y hacer de estos lugares una ventano que muestre lo nuestro en toda su maravilla, que de tanto mirarlas no las vemos.
viernes, 16 de septiembre de 2011
A OSCURAS

En el último viaje a casa conocí a un equipo de un equipo que venía a hacer el estudio de factibilidad de la instalación de una turbina en Puerto Gaviota.
Los escuche en sus conversaciones y no pude cotenerme y pregunte: ¿Por qué no hacen cómo las mujeres, miran que hay en la despensa y luego cocinan?
Miren cuanta agua hay y háganla de acuerdo a esa capacidad, crecedorcita y le conté mi experiencia.
Compramos un generador de 700 watt y se ilumino la casa, cuando quería pasar el chancho para sacar brillo todas las luces debían apagarse y cuando quise hervir agua se apagó.
No me funcionan las herramientas eléctricas y todo debe hacerse a mano o con un generador más potente, o sea sigo en el siglo pasado, acarreando leña para la calefacción y la cocina, economizando el uso del generador porque el combustible pesa en pesos y en kilos; debe acarrearse en bote, subirse a la casa a pulso y tener los pesos para comprarlo.
Cualquier taller para hacer alguna artesanía, algunas piezas de madera u otro material se esfuman y cuando no tienes un enchufe por dios que se te complica la vida.
Te invito a experimentar por un día la vida sin electricidad y veras que miserable te sientes.
Cuando la ruca esta a oscuras, los techos suenan con la lluvia, el viento silva y tienes que hacerte a la idea de salir a buscar tu leña, el encanto de la Patagonia se esfuma, sientes el frío en las rodillas, un peso en el alma que se siente abandonada de Dios y de sus semejantes hasta que amanece y se hace de nuevo la luz con el día.
Esto no es depresión ni flojera, es precariedad o más derechamente pobreza y en mi caso por ignorancia: no se como calcular las cosas para una turbina, agua nos sobra.
lunes, 4 de julio de 2011
Territorio Sagrado para festejar y celebrar
Enseña Osho que nuestra visión de Dios depende de nuestro desarrollo sensorial en nuestra percepción. Todos aquellos que señalamos con el dedo tenemos muy desarrollada la visión y nuestra percepción es a través de la belleza, por ello se ornamentan tanto los templos como una ofrenda.
Así la naturaleza nos presenta lugares donde uno no puede ser indiferente a la belleza, nos llenan de paz y de una alegría sobria que nos invitan a saborear la vida en el silencio.
No importa en que creas, como te expreses ni de donde vengas, basta que las nubes se corran según sea por suerte o por voluntad de la naturaleza y te sentirás parte de la maravilla de lo viviente.
Todo aquello que llevas contigo aumenta, como si lo pusieras bajo una lupa, es por ello que inspire tanto respeto este lugar.
martes, 14 de junio de 2011
Puerto de Leyenda
Cuando arrecia la tempestad, cierran el puerto en Cisnes aparecen como abejas con sus luces y su ronrronear los barcos y se juntan en la bahía a capear el temporal.
Cuando deben esperar para cargar o descargar el alimento de los salmones o los salmones hacen tiempo en la bahía, y si pueden, bajan a jugar una pichanga.
Cuando el tiempo se viene malo y hay que hacer faena para pescar las cuotas de merluza se va donde Morrás, el puerto es bueno y es cerca.
En verano, cuando el viento sur sopla y viajan los yates, hacen escala en seno Morrás como lo indica la guía Náutica de la Patagonia en la pág. 258 y se les regala con lo que hay en el invernadero, se comparte la visita y luego cada cual a lo suyo.
Todo esto no es de leyenda, es el día a día en un remoto rincón de la patagonia en que nunca se sabe lo que traerá la marea.
Para mi la leyenda aparecío cuando en el paso que une con los Caracoles encontré un letrero que decía "Paso Ñancupe" y un conchal de cholgas donde crece menta, alfalfa y un ciruelo, y la reforzó la piedra incógnita de mi guardian.
Vi por primera vez su función cuando era niña, llego una lancha de los Kochifas con una fila de chalupas (botes de dos proas) a la tira y se anclan a la entrada frente al paso, bajan, hacen campamento y se va la lancha. Nadie decía nada, en el fondo de la bahía se veía una casa que hacia humo así que la fueron de visitar, llevando un canasto lleno de cholgas.
Eran buzos que andaban mariscando, esto es sacando de la orilla rocosa las cholgas para las fabricas que las procesaban en Calbuco, trabajo que hacían todas las temporadas en cuadrillas de a cuatro, más el cocinero que hacia de timonel y era el más joven del grupo. El personaje más importante era el buzo que se ponía escafandrá, se bombeaba el aire con una rueda manual turnándose los marinos que ademas hacían todos de remeros, y así recorrían toda la costa hasta completar la carga de la lancha que los remolcaba otro poco y seguían hasta que llegaba la veda.
Y con la visitas las historias, "siempre los tiempos pasados son mejores"(sólo que en los recuerdos), y esto era porque en los bajos de la entrada habían "bancos de choros zapatos", y el rey en un día había sacado 40 sacos, y eso ya había pasado, y en "esos tiempos" el buzo se tiraba al agua y se llenaba el bote de tanto marisco "no como ahora"(les suena conocido), y venia una de quejas como la de nuestros pescadores hoy en día.
No faltaron los trueques, moneda tradicional de la patagonia, mi madre disfruto a gusto de cholgas y algunos Choros Zapatos (los pongo grandes porque eran como mis zapatos), descubrió que los había normales (macho) y negros (hembra), mi padre con sus aventuras y yo con las historias.
El paso fue bautizado así en honor a un pirata de Melinka, y se usaba para pasar las chalupas de una bahía a otra y ahorrarse la vuelta a remo. Todo se hacia a pulso, los campamentos eran muy precarios ya que se usaban las velas, algunas ramas y las protecciones que ofrecía la naturaleza, siempre cerca de agua y buscando la seguridad de los puertos.
Legendaria era la sopa de buzo, una sopa en que la cuchara queda parada por el cansancio, choreamiento y la soledad de esos hombres pero que con el hambre era de lo mejor antes de dormir.
Con el tiempo desaparecieron las cholgas y las faenas fueron de chorito, la diferencia era que crecian a menor profundidad y se ganaba menos pero era lo que había.
Se pescaban ocacionalmente Robalos con red, Congrios de noche con espineles y Rollizos de día, lenguados, salmones eran raros.
Al cruzar el canal Puyuhuapi se hacia llevando a la rastra un sierrero que generalmente aportaba con el cancato de Sierra a la llegada a tierra en verano o de los jureles cuando no había suerte. Con el tiempo la Sierra fue desapareciendo y los Jureles llegaban en grandes cantidades, se secaban y se guardaban para el invierno.Todo era ver una pelotera (gaviotas sobrevolando un sector que anunciaban sardinas, Sierras y Jureles.
Luego en 1976 vi pescar merluzas en la bahía, era de ir con unas sardinas, una lampara a parafina de las Petromax y esperar para sacarlas de más de un metro, nada de espineles ni otras artes de pesca, simplemente al pinche. Nadie las conocía en Cisnes y no se vendían.
Luego vino la "Pesca" se descubrio que los españoles las compraban a buen precio las merluzas, y Seno Morrás fue territorio de leyenda por la caza de sus baguales, sus aparecidos y su buen puerto.
En 1990 se dan las conceciones a las salmoneras y comienza una etapa industrial, se instalan balsas al interior de la bahía y aquí espero los aportes que ustedes puedan hacer pues no las conocí, ahora estan afuera producto de la contaminación que dejaron dentro, los sargazos son más escasos y se encuentran bastante mal trechos, la cantidad de peces ha disminuido, lo mismo la talla y no vas a pescar merluzas al pinche, no usas sierreros al cruzar el canal ni encuentras un jurel. Tampoco te demoras 5 0 6 horas remando para llegar a casa.
Los tiempos cambiaron, pero cuando se puede todavía se va donde Morrás por un asadito.
Si no hay humo las cosas son muy distintas.
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